Noche de luna llena... Sé que debería apreciar su magnificensia y dejarme arrullar por su iluminante presencia pero, asi como no puedo pedir al mundo girar en dirección contraria, no puedo sentirme bien cuando se hace presente.
Tantos mundos encerrados en un solo universo, interconectados, dependientes, inamovibles, pero aislados. Quizás más de alguna vez he deseado destruirlos, mas ¿qué haría un cuerpo sin sus extremidades? Aprender a convivir pacíficamente es mucho mejor que perder a cualquiera, aunque en ocasiones hagan remecer sin control los cimientos del vacío.
He pensado en las dificultades de la mala costumbre, y aveces necesaria, dependencia emocional. Si alguien se va de tu lado puedes sentir el vacío que deja en su lugar como verdadero pozo sin fondo; mientras más afecto sientas por aquel peor será el dolor de su pérdida, mas no es una solución evadir los lazos emocionales con la gente... entonces ¿cuál es?
Mostrar la imagen que les hace sentir más cómodos no está funcionando, ni siquiera sé si ha funcionado alguna vez...
Esto se ha maximizado al punto de no estar segura cuál es el verdadero rostro de la moneda, todas mis yo son diferentes, cada una con su respectivo nombre, pero siguen siendo una sola para los demás.
Frustrante, complicado, alocado, pero cierto...
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