jueves, 28 de octubre de 2010

Un segundo, una hora, un día, un año más... Aun así son muchas las cosas que deben ser olvidadas para poder disfrutar las vivencias transitorias de la ciudad oscura; aquella ciudad que se deteriora por la sequía que deja la soledad, donde el cielo está cubierto de tejados oxidados, ventanas destruidas y paredes trisadas... de calles vacías y océanos turbios, la ciudad donde el espejo solo refleja lo que no quieres ver, mas te incita a que no te separes de él.
¿Cómo seguir la corriente si lo que buscas y necesitas queda justo hacia el otro lado? ¿Es necesario ignorar la felicidad para que el mundo esté bien?...¿A eso llaman una "buena sociedad"?
Prefiero pensar que soy de criterio individualista a mezclarme y seguir la corriente amarga que desemboca  en la laguna de la monotonía. Prefiero no recordar  a tener que ahogarme en el fantasma de los tres años que han pasado sin tenerte a mi lado. Prefiero divagar en estupideces y endurecer mi alma en vez de pensar en la muerte del pilar de mi infancia...
Cerraré mis ojos y esperaré que el día y la noche se unan para verme partir a los confines de la inconsciencia en busca  de los tesoros que están atados en las otras dimenciones.
(Justo donde lo prometí)
13/10...