lunes, 13 de junio de 2011

Y pensar que muchas preguntas lógicas que he tenido por tantos años, de pronto se almacenaron en un cómodo rincón de mi mente llamado "sin sentido" ... (Seguro hay más cosas allí de lo que creía hace unas semanas)
Debe ser que las plataformas se están moviendo constantemente, o quizás es por culpa de los jardines que se encargan de cubrir los helechos pútridos por los cuales solía pasear. 
De todas formas sigue oliendo a putrefacción.
¿Qué tan valiente puede ser una raíz amenazada por la sequía? ¿Cómo prometer vida sabiendo que la muerte está próxima?
Los falsos pronósticos no me han llevado a ninguna parte, y es una de las pocas lecciones que han hecho raíces en la habitación oscura. 
Mejor dejaré que los ríos se desborden y cubran el paisaje roído por el tiempo y las emociones...

(Es la opción que queda, o no? ...)