sábado, 7 de agosto de 2010

Miedo...


Puedo ver las murallas mancharse de negro dando paso a mi vacío absoluto, todo queda fuera de alcance; las esperanzas, los sueños, la seguridad, la fortaleza, toda clase de refugios. Es entonces cuando se manifiesta la dificultad de respirar, se puede sentir la presión en el pecho, como si estuvieran presionándote contra el suelo, y el último suspiro de vida diciendo...
Corre, Huye de una vez!
mas aún no se logra comprender hacia dónde huir o de qué deberías alejarte, solo se es consciente del pavor, la desesperación, el agobio... Se desean tantas cosas en ese momento , tantas cosas imposibles y absurdas que pasan como lluvia de meteoritos por el vacío de la mente, traspasando las espesas capas de desolación.
¿Cuánto más?
¿Aún no es suficiente?
Y entonces, justo cuando se decide sucumbir, la lejana voz se presenta con el eco de persistencia que alarga el tortuoso momento diciendo palabras de aliento; "tú puedes", "no debes rendirte", "solo un poco más". Muchas veces el hálito de esperanza que te entregan esos simples susurros permite que puedas levantarte y tomar consciencia de la dimensión real de la habitación oscura, aquella que te creas por simple desesperación momentánea y no es más que tu percepción voluntaria ante cualquier hecho... quizás sea justificado algunas veces, pero la mayoría solo es algo pasajero que logras transformar en un simple recuerdo.

domingo, 1 de agosto de 2010

Mi mundo avanza a grandes pasos en un terreno no muy extenso, quizás hayan muchas cosas que desearía lograr, pero no soy tan ilusa para decir "con voluntad todo es posible"; no, y no tengo la menor idea de quién fue el idiota que lo dijo por primera vez.
Mas mi mundo es como un carrusel, lleno de colores como caleidoscopio, existen danzas y cantos imposibles de silenciar, estallan guerras y se acuerda paz, las flores crecen y llenan los campos con sus lindos colores para luego morir dando paso al escenario grisáceo que tanto temo. Pedo contemplar las estrellas o el cielo azulado como los ojos del príncipe de los sueños, los cometas pasan y su estela se desvanece tan rápido como un suspiro, pero las estrellas continúan viviendo y brillando sin alterarse por el paso de los años pues su vida es más extensa que la mía.
¿Qué se debe hacer para disfrutar más del Edén artificial?... Las sonrisas se compran en cualquier parte, pero una real es difícil de hayar, entonces ¿Debo seguir disfrutando de los artificios para encontrar la felicidad? o ¿Habrá un camino secreto que nos lleve a todos a la realidad? Quizás no quiero saberlo, porque ese mundo puede estar gobernado por la angustia y la pérdida, así como éste lo está por los artificios y la mentira... Si abro sus puertas y no encuentro el camino de regreso no habrá forma de seguir viviendo, me veré aplastada por la incomprensión y no habrá mercado que me venda una sonrisa falsa, se borrarán de mi mente las danzas y los cantos, las guerras, la paz, las flores, el cielo, las estrellas... mi aliento de vida.