... Las hojas, el viento arremolinándose en mis cabellos, los acogedores y bondadosos rayos del sol, tu rostro iluminándose... el día perfecto.
¿Lo extrañas verdad? ¿extrañas como yo todos aquellos momentos desperdiciados?
pareciera que todo lo que anhelo corriera en dirección contraria ganando el doble de velocidad con cada paso que doy para aproximarme, pero... ¿has pensado que quizás, tan solo quizás, sea lo correcto?
Se la respuesta...
La penumbra, la oscuridad y la humedad de los helechos de mi mente aun pueden pensar con claridad a pesar de todo; y, aunque mis sentimientos se enfrentan a veces cuando pienso en eso, me alegra saber que tu no has sido consumido por la agonía o la soledad del abismo pasajero.
... imagina que las cosas siguen en su lugar, que cada pieza aun tiene un objetivo que cumplir, como en los viejos tiempos; dejemos que el tiempo transcurra con su perezoso andar y aprovechemos el mundo ficticio que creamos para sobrevivir...
como si las hojas nunca hubiesen dejado de danzar, como si mi cabello bailase al compás de nuestros latidos, como si el sol aun existiera para nosotros...
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